5 Peligros de no pensar en su jubilación

Cuando tenemos 20 años ni soñamos con jubilarnos, recién empezamos a trabajar y lo que menos pensamos es en el retiro. Sin embargo, los especialistas dicen que quienes piensan en su jubilación desde más jóvenes mejor les va a la hora de su edad anciana.

¿Por qué ocurren estas cosas? ¿Por qué existen riesgos de no pensar en nuestra jubilación? Pues bien, en un país como Argentina, no podemos dejar las cosas al azar, o nos pasarán por encima con una medida política-económica que cambie el rumbo de todo el sistema, por eso es necesario estar cubiertos ante cualquier “peligro” inminente.

A continuación, los 5 peligros de no preocuparnos por nuestra jubilación.

Perder el beneficio del tiempo

El tiempo es dinero dicen todos, y aquí es claro que es así. La jubilación es una meta a alcanzar que conlleva planificación e inversión, es cierto también que hay una ventaja clave y es que una persona que se prepara para la jubilación, gana tiempo, y no requiere mucho know-how para saber qué hacer. Con un buen asesor ya podemos planificarla.

Lo que sucede con esto de “el tiempo” es que cada vez que pase más, de seguro estará más preocupado por llegar bien a la jubilación, independientemente de dónde invertir y cómo funciona la economía, si inicia todo esto antes mejor preparado estará para jubilarse algún día.

Es lógico que todos pongamos en segundo lugar la jubilación. En los años más jóvenes estamos a menudo marcados por la disminución de los salarios y, posiblemente, tratando de terminar los estudios y tapados de deudas de tarjetas de crédito.

Después, tenemos que “irnos a vivir solos” y allí ahorramos para la compra de una casa, el auto, y tener una familia… Adiós jubilación y adiós tiempo.

Un ejemplo práctico: una persona que ahorró $ 100 por mes a partir de los 25 años, frente a comenzar a los 35. Suponiendo un rendimiento bajo del 8% de la inversión, el ahorro sería menor en 365.000 pesos para la jubilación a los 65 años, un gran número por solo empezar 10 años antes con una suma mínima.

No se puede predecir la Economía

Y menos en Argentina, ¿no lo creen así? De seguro veremos a economistas, corredores de bolsa e inversores que se ganan la vida con el estudio y detección de las tendencias económicas antes de que sucedan. Pero vayamos a la realidad, ninguno de nuestros lectores puede saber qué pasará mañana.

Independientemente de lo que crea que será de la vida cuando esté por jubilarse, sin ahorros, está completamente a merced de lo desconocido.

Si no ha ahorrado lo suficiente para la jubilación, no tendrá otra opción que poner su dinero en un mayor retorno en inversiones e incrementar así su riesgo. Esto puede canalizar en perder su dinero que iba a ser destinado para jubilarse.

No estimar su valor

Sabemos bien que cobraremos poco cuando nos jubilemos en comparación con los años dorados de nuestro trabajo cuando nos iba bien y éramos encargados de algún sector de una gran empresa. Sí, esto le pasa a todos, salvo a los pocos que tienen jubilaciones de privilegio o negocios rentables que les dan dividendos el resto de su vida.

Lo ideal es no estimar cuánto cobrará en su jubilación pensando en que ganaría más si estuviera trabajando… Claro está que el mercado, después de cierta edad, desecha a la gente adulta y da lugar a los jóvenes.

Póngase en el lugar del empleador, no es maldad si lo piensa así: Al elegir, ¿van a optar por un trabajador de edad que tiene un montón de experiencia, pero las expectativas de ingresos más altas, o un trabajador joven que está dispuesto a hacer el mismo trabajo por menos dinero?

Vivir más de lo que piensas

La expectativa de vida sigue y sigue aumentando año tras año. ¿Crees que lo ahorrado alcanzará para los años que calculaste? ¿O pasarás los últimos días de tu vida pidiendo dinero a tus familiares?

Si no está poniendo sus ahorros en un fondo jubilatorio, porque prefiere pasarse su “final” jugando al golf, tenga en cuenta que a pesar de su deseo, los problemas de salud gracias al envejecimiento pueden tener una consecuencia no deseada.

No tener un plan B

El tan famoso plan B que siempre se recomienda para escapar en los robos, aquí es la metáfora perfecta de tener una segunda opción, por ahí no tan beneficiosa, pero alterna a los ahorros e inversiones. Al igual que el tiempo, se espera que la seguridad social y los fondos de discapacidad se espera que disminuyan significativamente.

Por esta razón, tanto es bueno apostar por sus propias inversiones y ahorros como también destinar una porción a asegurarse el futuro.

Conclusiones

No sea individualista, aporte para su jubilación que será la jubilación de sus pares, de sus hijos y ayudará a todo el sistema. No es para nada una nota defendiendo el sistema jubilatorio actual, que me parece algo retrasado en materia financiera y en escalas, pero de todas formas, preferible 1 antes que 0. Aportar, no nos cuesta nada, invertir será lo que marque la diferencia, pero al menos garantizarnos de que el pan no nos faltará cuando seamos viejos, es un tema importante.


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