Cepo al dólar ¿invierto en un plazo fijo?

Los últimos días del mes de octubre de 2011 marcaron un antes y un después en la cultura del ahorro para los argentinos. A los años de relativa tranquilidad financiera que vivió el país, nació de repente un problema que no teníamos, y que ahora es una traba que escapa a los meros especuladores, sino que repercute en la vida diaria de muchas personas, nació el “cepo al dólar“.

A grandes rasgos, la clase media, y media alta tenía dos tipos de resguardo para sus ahorros. La mayoría, ya sea por desconocimiento o por conservadurismo, le apostaba al dólar, pero en pequeñas cantidades, como para resguardarse de cualquier vaivén que pudiera sufrir nuestra economía.

Los que ostentaban un mayor poder adquisitivo, no apostaban al dólar billete, como moneda de atesoramiento físico, sino que iban un poco más allá, e invertían en propiedades inmobiliarias, también dolarizadas.

Ahora bien, algunos pocos afortunados, siguen haciendo negocio con ambas estrategias, pero lo gran mayoría de las personas que participan formalmente del mercado, han quedado prisioneras de una serie de medidas que han afectado todo tipo de sectores económicos y financieros, que han complicado la vida de todos.

No puedo comprar dólares ¿qué hago?

Lo cierto es que monotributistas como empleados en relación de dependecia que antes solían comprar hasta USD 1.000 cada mes o cuando juntaban cierta cantidad de dinero (era común que el aguinaldo de una pareja se destine a ello para vacaciones) ahora han quedado excluidos de la posibilidad de adquirir divisas extranjeras porque cuando van a una casa de cambio o a un banco, no obtienen autorización para realizar la operación.

Esos cientos de miles de argentinos (aunque se subestima el número son muchos) ahora no saben que hacer con el dinero que tienen disponible, por su capacidad de ahorro.

¿Qué opciones ofrece el mercado para invertir pesos?

Debemos comenzar diciendo que opciones existen, eso es verdad, pero dada nuestra flaca cultura de ahorro, nuestro universo inversionista no salía del dólar aunque existen instrumentos atractivos como bonos del Gobierno, obligaciones negociables, fideicomisos o la bolsa.

La más tradicional que existe y es la que ha acaparado la atención de bancos, financieras y de los usuarios bancarizados es la de los plazos fijos dada la cantidad de opciones que existen y el conocimiento básico que podemos llegar a tener sobre esta alternativa. Ahora veamos que tenemos que tener en cuenta para apostar por ellos.

Es verdad que existen ventajas y desventajas para volcarnos a los plazos fijos, y la principal radica en que, aunque se quiera disimular con índices poco serios, la inflación le gana al rendimiento anualizado, lo cual se traduce en la calle en la frase “te lo como la inflación”. También vale la pena decir lo siguiente, ¿estás dispuesto a invertir con más riesgo a cambio de tasas superiores al IPC?

Otro punto que aleja a los que no tienen gran liquidez es que los plazos fijos obligan a inmovilizar el dinero hasta el vencimiento del depósito, por lo que ante un imprevisto, no contamos con ese dinero para hacer frente. También tenemos que decir que existe posibilidad de rescate, pero suele aplicar una penalización por ello, lo que reduce la rentabilidad.

Crucemos la vereda y veamos el lado positivo de invertir en un plazo fijo. En primer lugar es una opción sumamente segura, la rentabilidad está asegurada desde el inicio cuando apostamos a una tasa fija, y en caso de volcarnos por las ofertas con tipos de interés variable, este tiene un plus al índice de referencia, lo cual siempre nos generará dinero extra.

Nobleza obliga, debemos decir que las tasas de interés que pagan los bancos es inferior a la inflación “vox populi” o la que soportan nuestros bolsillos, pero si no nos gusta el riesgo, y no queremos meternos en otros instrumentos, esta es la realidad del mercado.

¿Qué debo tener en cuenta si opto por los plazos fijos?

Primero es fundamental buscar la oferta más tentadora del mercado, las entidades de crédito más pequeñas como los bancos, tienen todo tipo de opciones y metodologías. Si tenemos cuenta bancaria es probable que nos ofrezcan una tasa preferencial, y si lo hacemos online, algo mejor aún porque reduce costos para la entidad. Averigue en su banco las ofertas actuales.

Busque tasas de interés atractivas (fijas o variables) pero tenga especial atención en el plazo de la inversión. Recuerde que apostar por un plazo fijo a largo plazo significa que no podrá tocar ese dinero hasta su vencimiento. Existen opciones desde 30 días, 60, 90, 180, etc…

También es importante hacer incapié en los importes a depositar. Cuanto mayor sea el monto, más rentabilidad obtendremos porque las tasas están atadas a la cantidad de dinero aportado por el cliente. En muchos bancos se premia esta posibilidad, y además, ofrecen realizar aportaciones posteriores a la hora de renovar mejorando las condiciones.

Los depósitos están seguros

Para dejar de lado los temores que muchos tienen sobre la seguridad que ofrece el sistema financiero argentino ante alguna ecatombe, el Banco Central dispone de un tope de garantía de depósitos y es de hasta $120.000 por por persona y por cuenta a través de Seguro de Depósitos S.A.(Sedesa). Esta cifra se actualizó en 2011 cuando pasó de $30.000 al monto actual.

Cepo para rato…

Como conclusión debemos ser honestos y comprender que el cepo al dólar llegó para quedarse. Por más especulaciones que se hagan, es muy difícil que esta situación se revierta y debemos acostumbrarnos a vivir sin dólares, que no es la muerte, sino un cambio de cultura financiera.

Para que esto funcione, tanto el gobierno de turno, el sistema financiero en su conjunto y los clientes debemos acordar nuevas reglas claras que permitan cambiar nuestra mentalidad del ahorro, y hacer rentable un negocio que funciona en todo el mundo, y que aquí no debería de ser la excepción.


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